Todo bien, ya lloré
Llorar: check.
Existir: en proceso.
Un homenaje minimalista a la estabilidad emocional intermitente.
Porque sí, la vida apesta... pero una lloraíta y a seguir CTM.
Diseñamos cada pieza para convivir con lo que sientes, no para taparlo.
Producimos en tandas pequeñas, cuidamos los materiales y decimos las cosas como son.
Si estás aquí, es porque algo te hizo sentido. Eso ya es suficiente.
Te dejamos aquí lo que aplica, lo que no, y lo que pasa si algo sale mal.
- Términos y condiciones
- Políticas de despacho
¿Por qué elegir OMF?
La salud mental no es una moda ni un problema individual.
Es una crisis silenciosa que atraviesa a millones de personas todos los días.
El suicidio es una de las principales causas de muerte en jóvenes a nivel mundial.
La depresión y la ansiedad afectan a cientos de millones de personas.
Y aun así, sigue siendo un tema incómodo, evitado o mal entendido.
OMF nace desde ahí.
No hacemos objetos “bonitos” para ignorar lo que pasa. Hacemos piezas que nombran lo que duele, lo que cansa y lo que se esconde.
Porque cuando no se habla de salud mental, el silencio pesa más. Y el silencio también enferma.
Las cifras son claras:
- El estigma, la falta de conversación y el acceso limitado a apoyo siguen siendo barreras reales para pedir ayuda.
- Hablar de lo que sentimos —con respeto y sin juicio— reduce el aislamiento, abre caminos y, en muchos casos, salva vidas.
OMF existe para empujar esa conversación hacia lo cotidiano.
Usamos el humor no para minimizar, sino para romper el hielo.
- Para decir lo que cuesta.
- Para hacer visible lo invisible
- Reírnos no significa tomarnos esto a la ligera.
Significa atrevernos a mirarlo de frente.
Origen no tan inspirador.
Esta idea nació en un mal momento.
El humor negro a veces sostiene más que el silencio.
Y como guardarse todo no estaba funcionando, esta tienda nació desde emociones incómodas, un diagnóstico que llegó tarde y cero ganas de fingir que todo estaba bien.
No busca salvar a nadie.
Busca poner la conversación sobre la mesa. No buscamos salvar al mundo, sino a las mentes que habitan en él.
Antes de sacar conclusiones.
Porque ajá...
-
No. OMF no reemplaza la terapia ni ningún proceso clínico.
Es una herramienta para empezar a hablar, identificar lo que pasa y romper el silencio. A veces eso es el primer paso, no el último.
-
Sirve para poner la salud mental en la conversación cotidiana.
Para decir lo que cuesta, para reconocerse en otros y para entender que no todo se soluciona en soledad ni en silencio.
-
Porque el humor bien usado no minimiza, abre.
Ayuda a bajar defensas, a decir verdades incómodas y a conversar sin miedo. Tomarnos esto con humor no significa tomárnoslo a la ligera. -
OMF se conecta con MINDY porque hablar también necesita sostén real.
Ahí la conversación se transforma en acompañamiento profesional, accesible y humano, para cuando el objeto ya no alcanza y se necesita algo más.